MetArs: El aprendizaje del latín

Tras los primeros años del aprendizaje de Bartrand hay un punto, en el que normalmente no había reparado, que me ha sorprendido: la gran cantidad de estaciones que hay que invertir en lograr dominar el latín.

El latín, ese escollo

Repasemos los hechos: todo Mago espera que su Aprendiz sea competente en Latín, lo que implica un nivel de Habilidad de 5. Esto se traduce en unos gravosos 75 puntos de experiencia. Para hacerlo más grave además todo Maestro buscará que su aprendiz aprenda latín a ese nivel cuanto antes mejor para que así pueda leer libros por su cuenta. Eso significa que antes de poder empezar a “sacar rendimiento” de un Aprendiz es necesario pasar por ese arduo trámite y dominar la lengua de Cicerón. ¿Cuáles son las opciones de un Maestro?

  • Enseñanza por parte del propio Maestro: Esto claro está es algo que pocos o ningún mago estará dispuesto a hacer. Suponiendo un mago no especialmente dotado para la enseñanza se pueden esperar 9px por estación (Comunicación y Enseñar 0) lo que supondría unas largas nueve estaciones perdidas en esto.
  • Contratar un tutor: Tiene la ventaja de que no es difícil encontrar a un profesional de este tipo. La Europa Mítica está llena de gente culta que habla latín y que probablemente aceptaría un empleo en una Alianza como tutor de latín. Esto además de liberar al mago de esta labor probablemente proporcione más puntos de experiencia por estación. Además, el coste del tutor puede dividirse entre varios magos que tengan aprendices coetáneos. Queda claro la dificultad de enseñar a niños con el Don es un factor a tener en cuenta, pero eso es material para otro post. Baste con decir que dejar niños con el Don en manos de un tutor puede ser más complicado que solo contratarlo. Suponiendo un maestro razonablemente talentoso (Comunicación 1 Enseñar 3) eso son 13px por estación. Eso reduciría el tiempo necesario a solo seis estaciones.
  • Práctica: Algunas situaciones pueden permitir que el Aprendiz aprenda latín por inmersión. Esto requerirá claro está asegurarse de que este vive en un lugar donde solo oiga latín. Y lo que es más complicado donde solo pueda hablarlo. Algunas opciones como abadías pueden ser más o menos accesibles (a cambio de un favor o un pago) pero de nuevo encontraríamos las dificultades de hacer convivir a mundanos con un infante de Don descontrolado. El proceso eso si es lento con 8px por estación lo que supone diez estaciones hasta el nivel 5.

Así pues en resumen tenemos una opción poco recomendable y dos opciones que requieren probablemente de cierta preparación e incluso alguna historia por parte del Mago y su Alianza, lo que claro está no es algo malo en si mismo.

Claro está que hay opciones más exóticas: como por ejemplo esperar que el Aprendiz sencillamente aprenda latín por oírselo usar a su Maestro de forma constante (exposición) o tratar de robar ese conocimiento de un espíritu o demonio mediante las Artes Goéticas. Pero seamos sinceros, esas no son opciones realistas para el mago corriente.

Aprendiendo latín al estilo medieval

Y aquí viene mi particular reflexión ¿Y si el aprendiz aprendiese a partir de libros? Todos los que, por suerte o por desgracia, hemos tenido que aprender latín en algún momento recordamos las horas empeñadas en traducir De bello gallico de Cesar, repasar diccionarios y chuletas de declinaciones. ¿No podría un Aprendiz hacer lo mismo?

Durante la Edad Media histórica de hecho lo habitual era que un pupilo, por ejemplo en una escuela catedralicia, aprendiera latín mediante una combinación de lecciones magistrales y la lectura de obras latinas clásicas así como la Vulgata (la traducción latina de las Santas Escrituras). Incluso existían en la edad media verdaderos manuales para el aprendizaje del latín tales como las Intitutiones Grammaticae del erudito del siglo V Prisciano u otra obra con un título aún más sugerente el Ars Grammatica de Elio Donato del siglo VI.

Una propuesta sobre el aprendizaje de idiomas en Ars Magica

Aquí claro está vendría el momento de pensar como encajaría el aprendizaje de un idioma a partir de un texto en Ars Magica. ¿Qué puntuación de habilidad sería necesaria para poder leer ese libro por ejemplo?

Las normas indican que es necesario un nivel de Habilidad de 4 para poder estudiar un libro escrito en una lengua determinada. Por mi parte estaría, como Director, dispuesto a hacer una excepción para los libros especialmente pensados precisamente para enseñar una lengua. A lo mejor estos requiriesen solamente un conocimiento básico de la lengua (nivel 1 o 2) para poder ser utilizados, quizás con una penalización por los niveles restantes hasta el nivel 4. Así pues, un estudiante con Latín a nivel 1 tendría un penalizador de -3 en su estudio, que luego reduciría a -2, etc.

Esta opción permitiría al Aprendiz aprender latín a su ritmo sin importunar a su Maestro o requerir de un tutor. La pregunta es ¿requeriría mas o menos tiempo? Como en todo depende de la calidad de los libros pero es de suponer que tanto el Institutiones Grammaticae como el Ars Grammatica deben su fama inmortal a haber sido escritos por grandes pedagogos. Por lo tanto podemos esperar (aplicando las normas del Covenants) que sean summae de nivel suficiente y calidad amplia. Asimismo su gran popularidad en la Europa Mítica facilitaría poder adquirir copias con cierta facilidad y sin necesidad de gastar nada más que plata. De hecho ¿Por qué no calcular las estadísticas de los manuales de latín más populares entre los magi?

Ars Grammatica, Elio Donato

Escrito en: aprox. 360 d.C.

Contenido: Dividido en dos partes empieza por las bases de la gramática latina (Ars Minor) a partir de un modelo de preguntas y respuestas que van repasando los elementos básicos de la composición de textos en latín. La segunda parte (Ars Major) se centra en la fonética, la métrica y la estilística y está pensada para estudiantes más avanzados.

Estadísticas: Summa Latín. Nivel 5, Calidad 15 (Base +3, Comunicación +3, Pedagogo +3, Tema no mágico +3, Encuadernador experto +1, Ilustrador experto +1, Escriba experto +1)

Institutiones Grammaticae, Priscianus

Escrito en: aprox. 515 d.C.

Contenido: Se trata de una amplia colección dividida en dos decenas de “libros” que cubren desde la fonética latina hasta la sintaxis pasando por secciones dedicadas a los sufijos, prefijos, así como secciones dedicadas a referenciar y glosar autores clásicos. Resulta especialmente interesante pues hace referencia a muchos autores latinos que en la actualidad están perdidos, pudiendo ser la primera pista para encontrar dichos manuscritos desaparecidos.

Estadísticas: Summa Latín. Nivel 4, Calidad 18 (Base +3, Comunicación +3, Pedagogo +3, Tema no mágico +3, Encuadernador experto +1, Ilustrador experto +1, Escriba experto +1, Reducción de nivel +3)

Y para rematar el post os dejo también otra propuesta de manual de latín especialmente pensado para magos. ¡Que lo disfruten vuestros aprendices!

De Cicero librum latine pro parvulorum (El libro de latín de Cicero para parbulos), Anónimo

Escrito en: aprox. 936 d.C.

Contenido: Libro para la enseñanza de la lengua latina que ha sido la desesperación y tormento de generaciones de aprendices forzados a practicar los obtusos ejercicios de latín del libro para ganar conocimiento de la lengua latina. Pues el libro es pesado de leer, desorganizado y en ocasiones obtuso.

Incluso a veces parece que el libro busque burlarse y atormentar a los pupilos (como en los infames capitulos “Lo que Cicerón recitaba a los siete años” y “Lo que Cicerón recitaba y componía a los ocho años” donde el autor atormenta al pupilo con complejisimos discursos que además no son obra de Cicerón ni de adulto ni de infante).

Aún así el libro permite que el pupilo aprende latín y ha sido tan copiado que puede comprarse barato. Quizás por ello o por un perverso valor sentimental sigue siendo el texto escolar de referencia.

Sorprendentemente resulta bastante claro que el autor, desconocido pero no por ello menos maldecido, tenía un enorme dominio de la lengua latina así como de la palabra escrita. Hay quienes defienden que el texto fue escrito por un Tytalus que deseaba crear una herramienta que llevase su retorcida filosofía del conflicto incluso a las mentes infantiles.

Como argumento a su favor muchos esgrimen la enorme cantidad de ejemplos que usan el personaje del lupus stultus ,o lobo idiota, una apenas velada puya a los Tremere. Estos por su lado no aprecían que se les mencione ni tan siquiera la existencia de este libro. La malediciencia asegura que recitar el ejemplo del capitulo IV “lupus stultus est, contra ventum defricatus urina” suele acarrear un desafío de Certamen.

Estadísticas: Summa Latín. Nivel 4, Calidad 12 (Base +3, Comunicación +3, Tema no mágico +3, Encuadernador experto +1, Ilustrador experto +1, Escriba experto +1)

1 Comment

  1. Yo creo que la “complicación” del latín necesario para el aprendiz (bueno, y en general) es algo intencionado, y evita “abusos” que hagan que los aprendices terminen mucho más subidos de lo que se perfilan en el manual mediante la “optimización” de sus quince años de aprendizaje.

    Me permito la licencia de sugerir una regla que siempre me ha parecido bastante interesante, aparecida en Art & Academe, por la cual cuando te enseñan una habilidad académica, puedes optar por repartir los PX ganados tanto en la habilidad en cuestión como en Latín, lo cual te permite subir algo más rápido el idioma sin desatender las otras habilidades.

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