MetArs: ¿Mercere o Merkere?

En estos momentos ando jugando, y disfrutando, una saga de Ars Magica via Discord arbitrada por Niven. No os aburriré con el relato de nuestras aventuras por el Tribunal de Hibernia pero me gustaría compartir el momento de sorpresa que me embargó cuando alguien pronunció el nombre “Mercere”.

Dado que para mi sorpresa no fue pronunciado [Merkére] y no como un servidor siempre había pronunciado [Mersére]. Y eso me llevó a preguntarme ¿Cómo debería sonar el latín hermético?

Dos latines: clásico y eclesiástico

Para no aburrir basta con empezar con lo obvio: nadie tiene idea a ciencia cierta en como sonaba el latín hablado en la antigua Roma. A las dificultades propias de tratar de reconstruir un idioma muerto se suma el hecho de que en el caso del latín es muy difícil separar nuestra idea de su sonido de las sonoridades de las lenguas romances que descienden del mismo.

Pero siendo que el latín ha sido, y en cierta manera sigue siendo, piedra de toque de la cultura europea occidental no es de extrañar que muchos se hayan dejado las pestañas tratando de adivinar como pronunciaba Cicerón aquello de: quousque tándem abutere, Catilina, patientia nostra?

Lo que parece claro es que el latín hablado en Roma (y aquí tengamos claro que pensamos en el latín de las clases altas exclusivamente) fue transformándose en las nuevas lenguas romances y que en algún momento próximo al siglo IX el llamado latín eclesiástico se había hecho popular. Este era pronunciado a la manera italianizante aun cuando mantuviera, al escribirse, la grafía clásica.

Claro está que a partir del Renacimiento y sobre todo a partir de la Reforma toda una corriente de pensamiento, muy arraigada en tierras protestantes, buscó desvincular el latín de la Iglesia. Parte de ello fue mediante la “recuperación” del “latín clásico”. Este curiosamente “germaniza” gran parte de la pronunciación acercándola al inglés, o alemán. Así pues la grafía c se pronuncia [k] y la grafía v es [u]. Aunque algunos indicios apuntan que esta revisión pueda ser acertada para ciertos periodos del latín (el republicano principalmente) en algunas ocasiones puede parecer ligeramente fantasiosa o pecar de buscar algún objetivo no declarado más allá que saber como se hablaba en el Palatino.

¿Pero cuál hablaban los Fundadores?

Si tuviera que aventurar mi opinión empezaría por ver cual era el trasfondo lingüístico de cada uno de los fundadores presenten en el primer Tribunal para ver como pronunciaban sus propios nombres. Sorprendentemente a partir de lo que dicen los manuales el asunto fue una verdadera torre de Babel. Tenemos:

  • Hablantes nativos del latín itálico: Bonisagus, Tytalus, Tremere, Flambeau y Verditius
  • Hablantes nativos de griego: Trianoma y Jerbiton
  • Hablantes de lenguas germánicas: Bjornaer y Merinita
  • Hablantes de alguna lengua celtica: Diedne

Luego tenemos aquellos Fundadores sobre cuyo origen apenas se sabe nada (Mercere, Guernicus y Criamon) pero en todos los casos podríamos colocarnos, por el lugar de residencia o sus tradiciones, bien en el grupo latino (Mercere y Guernicus) o en el germánico (Criamon).

Visto esto me lanzaría a la piscina al afirmar que el latín de ese primer Tribunal probablemente fuera el latín eclesiástico. La inmensa mayoría de los hablantes de latín procedían de la zona de Italia en un momento en el que el desarrollo de la lengua vernácula era tal que ya habría contaminado el latín sin que ninguno de ellos además procediera de una ascendencia lombarda o gótica que justificase una sonoridad más germánica.

Así pues, la pronunciación que ellos mismos darían a sus nombres sería razonablemente próxima al español moderno. Sería por lo tanto la pronunciación [Mersére], [Titálus] o [Herbíton].

A sensu contrario la hipótesis de Trianoma y Jerbiton

Pero ¿y si nos planteamos un argumento algo más complejo?

Si repasamos los hechos que llevaron a la fundación de la Orden de Hermes veremos como el papel clave fue el de Trianoma. A fin de cuentas Bonisagus inventó la Parma pero ella inventó la Orden. Así pues su latín bien podría haber decantado la pronunciación si no de los otros Fundadores de todos aquellos que vinieron luego y aprendieron de ella la historia de la Orden.

De Trianoma sabemos que era hablante de griego. Un griego popular propio de las aldeas de la montañosa Tesalia y no el de Platón precisamente. Sabemos también que Bonisagus no conocía o no dominaba el griego pues a pesar de darle un nombre helénico a la Orden toda su correspondencia e investigación la hizo en latín.

Así que en algún momento entre su primer encuentro con Bonisagus y el primer Tribunal Trianoma hubo de aprender latín. Siendo que no pudo aprenderlo del anciano mago, pues este no era bilingüe en ambas lenguas ¿De quien pudo aprenderlo? ¿Qué hablante bilingüe de latín y griego tenía cerca? Repasando la lista de candidatos parece que solo Jerbiton, un cosmopolita cortesano educado en Bizancio donde la clase alta manejaba ambos idiomas, cumple los requisitos.

¿Y por que es importante que aprendiera griego de Jerbiton? Pues porque en esa época las clases altas del Imperio Romano de Oriente (lo de Bizantino es un adjetivo aplicado casi mil años después) hablaban lo que era un latín mucho más “clásico” que la versión ya pasada por el tamiz de la lengua romance que se usaba en la Iglesia y la administración del antiguo Imperio de Occidente.

Dicho de otra forma, educada en la lengua latina por Jerbiton, Trianoma pronunciaría esta de una forma mucho más próxima al “latín clásico” recuperado en el renacimiento.

O dicho de otra forma estaríamos oyendo [Merkere] pero también [Werditius] y sorprendentemente [Tutalus] dado que en el latín clásico la grafía Y sustituye a la U en palabras de origen griego.

¿Cómo suenan vuestros magi?

3 Comments

  1. Pues soy de los afortunados que pueden encontrar la escus…justificación a su mala pronunciación sobre el nombre de las casas colgándole el marrón a un libro.
    El caso es que al empezar a jugar con la 3ª edición no dispusimos de guía fonética alguna, y eso llevó a pronunciar el nombre de las casas a la brava, tal cual estaba escrito… o más o menos, porque el caso es que aún persisten algunas “peculiaridades” en la forma de llamar a la casa de los Boinas Rojas Mercere (mesére o mersér, según el día) y el juego en sí Ars Magica (Ars Mállica). En el caso de los Bjornaer (Byórnaer) algo ayudó cierto tenista sueco, y ni nos dimos cuenta de hacerlo correctamente. Cosa que también pasó con los Jerbiton (yérbiton), por motivos idénticos a los dos primeros términos.
    No obstante, no conseguimos digerir Ex Miscelanea (ex miskelánea), ni llegamos a convetir en aguda la casa entre las casas (títalus) como sugería 4ª.

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  2. Impresionante análisis!!
    Por cierto el que pronunciaba “Mercere” con “c” era yo.
    Luego lo miré en el manual porque sabía que venía con guía fonética. Compruebe que se pronuncia con “k”. Y así iba a pronunciarlo la próxima vez. Pero después de este análisis se queda con “c” porque yo lo valgo 😛

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