Noviembre Hermético 2021 (VIII): Dios nos manda el dinero, el diablo a los banqueros

Nombre y Tipo: Servicios Bancarios (Dinero)

Descripción:

Aunque algunos puedan afirmar que la industria financiera (o servicios bancarios) en el siglo XIII ya empezaban a ganar fuerza y a prefigurar la verdadera eclosión que serían los siglos siguientes. Pues aunque el origen oficial de la banca moderna se sitúa en el Renacimiento muchos de sus elementos ya habían aparecido en el Medievo.

Merece la pena empezar por definir y explicar un poco en que consisten los servicios financieros y de que forma las instituciones financieras del medievo, en mano de devotísimos varones cristianos, lograban esquivar la prohibición bíblica a prestar con interés.

Empecemos por ese segundo punto antes de considerar el catalogo de las instituciones financieras del medievo. Aunque es cierto que Jesucristo fustigó a los cambistas de moneda fuera del templo (algo tan clave que el evangelio según San Juan lo coloca al principio de todo) para el siglo XIII los cambistas y financieros habían sido ampliamente perdonados, siempre que fueran algo discretos en sus métodos. Para ello se servían de varias tretas para disfrazar el interés tales como por ejemplo el descuento de gastos de gestión del monto del capital con lo cual la cantidad prestada incluía ya los intereses, aunque se entregaba un total menor en efectivo. O muy especialmente el acordar la devolución del préstamo cediendo ciertas rentas que acaban sumando (o al menos así se esperaba al contratar el préstamo) más de lo prestado. En este segundo caso el instrumento además aseguraba la devolución y proporcionaba una garantía adicional.

En cuanto a los servicios financieros ofertados en el medievo las grandes estrellas eran el cambio de divisa, las cartas de pago y las cajas de depósito. Curiosamente todos estos servicios siguen existiendo en la actualidad en formas, algo más complejas, muy parecidas.

El cambio de divisa era prácticamente una necesidad dado que multitud de ciudades, señores feudales, reyes o príncipes de la Iglesia acuñaban su propia moneda. Conocer con exactitud la cotización de cada moneda (normalmente basada en su contenido real o percibido de metales preciosos) era una tarea increíblemente lucrativa, así como especular con los vaivenes de la política y la valoración de las divisas. Casi todas las ciudades tenían calles de cambistas, en ocasiones en manos de judíos. U otros marginados como podrían ser los magi.

Las cartas de pago por otro lado fueron popularizadas, aunque no inventadas, por ¡los caballeros Templarios! Estos popularizaron el depositar un capital en una de sus casas capitulares a cambio del derecho de retirar la misma cantidad en otra casa capitular. Lo que resultaba mucho más seguro que no transitar con un arcón lleno de plata (lo que suele atraer malas compañías y peores intenciones). Al cabo de poco tiempo pero los comerciantes de toda Europa empezaron a darse cuenta del potencial no solo de usar esas cartas de pago como método para “mover” dinero si no directamente como método de pago dando origen al dinero fiat (lo que ya de por si daría para un post entero). Una red de contactos por toda Europa (ya sea una Orden militar o hermética o bien una extensa familia) era la piedra de toque de este servicio.

El tercer servicio financiero consistía en la gestión de depósitos. Contar con un sótano bien vigilado (idealmente en el interior de una Alianza y bajo la mirada de un siempre atento autómata mágico o cachorro de dragón) daba a los ricos del medievo la seguridad de que sus bienes no serían saqueados. Y si entre varios podían mancomunar sus esfuerzos y ganar en seguridad y protección bien estaban dispuestos a pagar una pequeña comisión por el servicio. Aunque claro está que los depositarios rápidamente descubrieron que el verdadero rédito estaba en utilizar esos depósitos para invertir y retener las ganancias. Esto combinado con la emergencia de las cartas de pago, que empezaron a emitirse contra la solvencia del depositario y no del depositante, fueron la base para la banca comercial que emergería en el Renacimiento. Claro está que una persona bien instruida como un magus bien podría decidir probar su suerte algunas décadas antes.

Vale la pena señalar que durante la época de la Europa Mítica claro está es muy difícil que un personaje se refiriese a estas instituciones como “banca”. Durante la época ¡la popularidad de estos pupitres con asiento integrado aun no se había extendido hasta dar nombre a la institución básica de los nacientes mercados financieros!

Versiones Exigua, Normal, Abundante y Legendaria:

  • Menor: el judío Ephraim ben Yeshuda, residente en el barrio judío de Colonia, se dedica al cambio de moneda con los mercaderes de paso en la ciudad germana. A veces algunos de estos son más pintorescos de lo habitual: se trata de magi camino a Durenmar que acuden al cambista pues sorprendentemente en su juventud y bajo el sobrenombre de Lavi (o león) fue grog escudo de una casa capitular próxima bajo el mando de un arrojado Flambeau. Cuando en una de las habituales muestras de violencia antisemita el yerno de Ephraim sea asesinado este acudirá a su antiguo capitán buscando venganza y los personajes quizás tengan la oportunidad de volver a luchar junto al mítico Lavi.
  • Normal: Los Mercere de Valence en Frankia han puesto en marcha en la última década un pujante negocio de deposito y emisión de cartas de pago con sucursales en Lyon y Montpellier. Su nombre empieza a tener peso en los círculos de comerciantes cuando uno de los jóvenes Mercere descubre que alguien está colando cartas de pago falsas en su circuito. Buscando un peligroso equilibrio entre discreción, velocidad y expedición acudirán a los magi protagonistas o a sus compañeros para que descubran que falsificador, o falsificadores, se encuentran detrás de esta amenaza.
  • Abundante: Dos Alianzas de Primavera del Tribunal Normando pusieron fin a sus continuas disputas acordando compartir las rentas de unos campos en disputa. Sobre esta base constituyeron el colateral para una caja de depósitos que ha atraído los depósitos de varios pequeños nobles de la zona. Pero cuando un accidente mágico sin culpable claro devaste los campos ¿logrará alguien intervenir para evitar que las Alianzas antaño enfrentadas y ahora desesperadas ante la quiebra técnica de su caja lleguen a la Guerra?
  • Legendaria: Pacioli ex Tytalus escogió hace casi cien años un desafío particular: amasar riquezas. Curiosamente y para sorpresa de muchos no se dedicó a trabajar un oficio o a dominar Terram si no Intellego Mentem e Intellego Auram para crear una amplia cartera de inversiones y operaciones financieras. Empezando con pequeñas pero arriesgadas (y provechosas) inversiones para luego expandir su red por Provença, el Rihn y Roma hasta que ahora más de quince casas de finanzas, controladas por sus factótum, le rinden cuentas. Pero al viejo, y riquísimo Pacioli, le ha salido un problema su torre en las estibaciones alpinas ha sido ocupada por un dragón casi tan taimado y astuto como él. ¿Quién acudirá a rescatar el tesoro? ¿Y seguirán dispuestos a ello si el dragón les ofrece asociarse demostrando una sagaz mente para las finanzas?

Mejoras y problemas:

Aquellos quienes quieran hacer fortuna en la banca necesitaran no solo un capital inicial si no sobre todo contactos de confianza para invertir, mover o depositar sus cabales. Dada la naturaleza físicamente móvil de la riqueza en la edad media la tentación de “agarrar el dinero y correr” siempre estará ahí. De la misma manera que los bancos hoy en día se dotan de potentes medidas antifraude un magus bien podría optar por lo siguiente como manera de asegurar la honradez y esfuerzo de sus socios.

  • El pago de Judas (CrIg Base 10 +1 Toque +1 Diametro +4 Conexión Arcana +9 para 18 puntos de penetración TOTAL 49) la banca operada por la Alianza de Kondratiev en Novgorod asegura la fiabilidad de sus correos haciéndoles tragar una moneda de plata de un juego de dos. Si el envío de dinero no llega al plazo los magi ordenan a la moneda que retienen calentarse hasta tal temperatura que prendería a un humano lo que suele ser fatal para el traidor que tiene en su estomago la otra moneda del par. Dicen que el maleficio de los siniestros magos del Rus es tal que ni la distancia ni el acogerse a sagrado bastan para huir de sus garras.

El mayor peligro para un banco, más que un robo, es que se pierda la confianza en su palabra. Dado que mucho del capital depositado está invertido si suficientes clientes acuden a reclamar su dinero (lo que se conoce como un “pánico bancario”) la casa hará fallida. Las razones para un pánico pocas veces son claramente racionales y en algunos casos pueden ser..diabolicas:

  • ¡Todos saludan al dios Mammon! (Base 4 +2 Voz +3 Lunar +2 Grupo TOTAL 35) Este poderoso maleficia de la tenebrosa Ars Malefica Psichomagia permite inducir en masas de gente un estado de pánico y temor por sus ahorros que los lleve a empezar a murmurar que tal o cual casa bancaria está a punto de quebrar. Lo que lleva a estampidas por recuperar el dinero y a hacer cumplir esas falsas profecías de quiebra. Para gozo de Mammon quien enseñó al hombre a acuñar moneda e introdujo en el mundo la avaricia.

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