Noviembre Hermético 2021 (V): Poner la mano

Nombre y Tipo: Mendicidad organizada (Servicio)

Descripción:

Hay veces en que limitarse a poner la mano puede resultar una actividad lo suficientemente lucrativa como para vivir de ello. Aunque la mendicidad hoy en día no nos pueda parecer una situación desesperada la verdad es que en la edad media en algunas situaciones de miseria general bien podía resultar una alternativa para aquellos, que como los magi, no tuvieran un oficio claramente definido.

En la Europa Mítica, como en su contrapartida histórica, la moral cristiana que impregnaba el día a día de prácticamente la totalidad de la población ponía un gran foco en la práctica de la caridad. Esta no era solamente algo deseable, a fin de cuentas es una virtud teologal, para redimir alguno de los muchos pecados y pecadillos que uno cometía en su día a día, y por lo tanto necesaria para acortar la estancia en el purgatorio, si no que era algo esperado de aquellos quienes disfrutaban de una cierta posición. No mostrar cierta liberalitas a la hora de por ejemplo vestir a los pobres en invierno o celebrar banquetes públicos era algo ciertamente escandaloso y que rápidamente podía hundir la reputación de un magnate o de una institución. Varios santos, como por ejemplo San Martín de Tours (famoso por partir su capa con un mendigo), eran venerados precisamente por su condición de almas caritativas.

Encontramos en el imaginario medieval una clara relación entre aquellos estamentos percibidos (de forma cierta o no) como meros rentistas predatorios, como las abadías, y la presentación, de nuevo cuanto más pública y ostentosa mejor, de actos de caridad para los más desfavorecidos.

Debe señalarse también que la practica de la caridad medieval sostenía una “industria” dedicada a realizar todas las partes de este peculiar servicio. Posiciones como la de limosnero (usualmente un eclesiástico o funcionario) encargado de organizar la distribución de la caridad realizada por su señor están bien atestiguadas y podían llegar a ser figuras altamente influyentes como era el ejemplo del Limosnero Mayor de Francia (usualmente un cardenal). En el otro lado de la ecuación encontraríamos las más diversas bandas, mas o menos delictivas, dedicadas a captar esa caridad. Falsos tullidos, bandas de niños o grupos de leprosos son ejemplos de los distintos receptores de limosnas. No era para nada extraño que estas organizaciones tuvieran una jerarquía mas o menos formal copiada de los gremios, aunque las figuras de los gremios de mendigos son material de novela. Tampoco lo era que compitieran, como sería de esperar, por las bolsas más generosas. Y podemos esperar que esta competición fuera feroz e incluso violenta.

Para los magi, que no dejan de ser descastados y a veces parias, la mendicidad organizada puede ser una manera de conseguir recursos en situaciones desesperadas o incluso recurrentes si logran captar e intermediar en la caridad más estructurada practicada por nobles e instituciones civiles o eclesiásticas. Con el beneficio añadido de que esto pueda darles acceso a círculos urbanos o marginales donde hacer importantes contactos o utilizar en sus maquinaciones.

Versiones Exigua, Normal, Abundante y Legendaria:

  • Menor: Al grito de “Moneta spercavanea, magister?” o “¿Le sobra una moneda maestro?” el trio de magos vagabundos formado por Terry, Stephen y Paul mendiga por las ferias del sur de Inglaterra. Aparentan ser viejos soldados tullidos a los que les falta un brazo, una pierna o media cara desfigurada y afirman haber recibido sus heridas en la Cruzada (sin tener muy claro cual). Claramente esto es todo mentira y se trata de Thien, Sadagast y Polibus ex Tytalus un trio de magi (y maleantes) que combinan el pedir limosna con el desvalijar mercaderes y en ocasiones alianzas de primavera poco precavidas. Sus lesiones son solamente efectos de Imaginem o Corpus que usan para despistar y generar pena (de hecho, ni tan siquiera son consistentes y el cojo de hoy es el manco de mañana). Sus vagabundeos pueden llevarlos a cualquier Tribunal donde seguramente buscarán algunos “primos” (como la alianza de los jugadores) de cuya bondad aprovecharse mientras van fijándose cuan bien cierran las puertas y si las ventanas tienen todas pasador y postigo.
  • Normal: la Alianza de Sicamon en el Tribunal de Levante gestiona un hospitium en la ciudad de Jaffa. Este es un lugar, con una treintena de camas repartidas en un edificio de dos plantas, donde enfermos terminales acuden a morir con cierto confort y dignidad y modelado a semejanza del abierto en Malta en el 1065. Mantenido por las donaciones piadosas de las familias o deudos de los enfermos, muchos de ellos peregrinos a los Santos Lugares, reporta no solo un rédito monetario si no que permite a los miembros de la Alianza justificar su presencia en las cercanías de la ciudad ante la siempre atenta Iglesia. Aunque últimamente una nueva preocupación, añadida a las habituales de gestionar el hospicio, se presenta ante los magos. Hace ya diez años un anciano que parecía a las puertas de la muerte llegó al hospicio de la mano de un mercader veneciano que lo vio prácticamente agonizando en el margen del camino. Pero contra todo parecer el anciano no solo no ha muerto si no que parece no haber envejecido nada durante estos años y aunque sigue pareciendo más vivo que muerto ninguna de las muchas enfermedades y plagas que hay en el hospitium ha hecho mella en él. Habla solamente un tosco latín y un idioma desconocido, pero si los magos investigan descubrirán que el hombre es un descendiente de los grigori, los ángeles que yacieron con mujeres humanas antes del Diluvio, y que no solo es prácticamente inmortal si no que en su nublada mente se esconden las pistas para recuperar la potente magia de los grigori ahora perdida para siempre (Nota: para conocer más sobre los grigori consultar el manual de Ancient Magic).
  • Abundante: los magos de la poderosa alianza Otoñal de Barcelona en Iberia han mantenido desde hace décadas a uno de sus Compañeros como limosnero de la poderosa familia de los Montcada, poderosos señores nobiliarios y a veces contrapunto del poder de la corona catalano-aragonesa. Su control sobre el puesto, que lleva asociadas jugosas rentas para hacer efectiva la caridad de los Montcada, es tal que han logrado que al morir el limosnero actual el nuevo sea un joven grog, llamado Millet,  de la alianza de probada honradez y cabeza para los números. Tanta cabeza que tras una primera auditoría ha encontrado algo turbio en las cuentas de su antecesor. No es que este metiera mano en la caja si no que misteriosamente ¡repartía más dinero del que entraba! Cuando rumores de esta extraña practica lleguen a los quaesitores empezaran a oírse voces acusando a Barcelona de estar introduciendo plata mágica en la economía catalana muy por encima de lo que se consideraría injerencia mundana. Siendo que probablemente la Alianza de los jugadores haya recibido en alguna ocasión regalos o prestamos de la poderosa Barcelona ¿Qué harán cuando los Guernicus empiecen a apretarles las tuercas? ¿Y si incluso les ofrecen una supuesta inmunidad a cambio de declarar en contra de Barcelona en el Tribunal?
  • Legendaria: la más infame organización de mendigos (de todo tipo y ralea) de la Europa Mítica es la Corte de los Milagros. Esta es la manera como se denomina el ecosistema de rufianes, pedigüeños y otras gentes de mal vivir que opera en el Paris medieval. Su poder, corrupción e influencia fue tal que en el siglo XVII uno de los primeros cometidos de la policía francesa (recién fundada y de las primeras en Europa) fue tratar de ponerles freno. Gobernada por una misteriosa figura conocida como “el Rey de los mendigos” maneja una cantidad de dinero impresionante y tiene ojos en todos lados. Algunas voces en la Orden pero señalan que algo extraño hay en esa figura y que sus maneras y actividades bien podrían ser las de un Tytalus y señalan a las más altas esferas de la Casa ¿Qué hay de verdad en ello? ¿Qué diabólico o descabellado plan fraguado durante décadas o incluso siglos puede tener la taimada Casa con los mendigos de Paris?.

Mejoras y problemas:

Si uno lo que quiere es sacarle dinero al prójimo mediante la mendicidad es importante ser capaz de dar pena o ser una molestia suficiente como para que el interpelado suelte unas monedas con tal de o bien sentirse mejor o deshacerse de la presencia de uno. Para ello trucos como el siguiente pueden ser muy útiles.

  • Un trago de falsa lepra (MUCo Base 3 +1 Toque +2 Solar TOTAL 10): esta pócima desfigura temporalmente a quien la beba haciendo que parezca tener los síntomas de la lepra. Esto le permitirá mendigar, sin ser reconocido, unas monedas o bien colarse en algún lugar dado que nadie tiene ganas de registrar a un leproso.

A la mendicidad, como a todas las industrias famosas por su picaresca y falta de escrúpulos, lo peor que le puede pasar es que los poderosos se harten de tanto jaleo y decidan regularla. Esto es precisamente lo que pasó (o al menos se intentó) en varias ocasiones como por ejemplo en inglaterra:

  • Vagabonds and beggars act aunque inicialmente promulgada en 1494 por Enrique VII formaba parte de un esfuerzo histórico, por parte de los gobiernos locales de Inglatera, de poner freno a la criminalidad y percibida “vagancia” de los mendigos. Establecía por ejemplo que cualquier mendigo que pidiera aun pudiendo trabajar (o se sospechase que podía) estaría tres días en el cepo a pan y agua para luego ser expulsado de la villa.

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