8M: Ars Magica en femenino

Tras el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, que sigue existiendo a pesar de los intentos de ciertas administraciones por lograr lo contrario, es un buen momento para recordar las voces femeninas que existen en la blogosfera de habla hispana de Ars.

Así pues, y antes de seguir con esta entrada ¿Por qué no echarle un ojo a Delirios de una Rolera el blog de Silverwind? ¿A los diseños de Sylph para las fichas y el Liber Novembri Hermetici? ¿O a la entrada ganadora del Noviembre Hermético 2020 escrita por Clara Martín?

Y ahora pasemos a la propuesta de hoy: tres objetos mágicos listos para incorporar a vuestras sagas. Cada uno de ellos proveniente de un lugar distinto de la Europa Mítica, cada uno alineado con un Reino distinto pero todos ellos relacionados con una mujer (¡histórica y documentada!) que en algún momento de su vida se enfrentó al poder establecido.

Ya sea con la espectacularidad de la Toga de Teodora, el poder destructor del Brasero de Olga de Kiev o el tenebroso escapulario de Ingilberga animaros a incluir personajes femeninos, bien trabajados y alejados de la caricaturas en vuestras sagas.

Teodora: digna de un Imperio

La emperatriz Teodora es un personaje que apenas necesita presentación. Sus orígenes son aún hoy en día un misterio dado que existen al menos cuatro versiones, más o menos contemporáneas, que sitúan su nacimiento en Chipre, Siria u otros confines del Imperio. Lo que sí que parece claro es que siendo muy joven se trasladó a la capital, Constantinopla, y empezó a entablar relación con al corte imperial. Tenía se cree no más de quince años.

La naturaleza de esas relaciones tampoco es clara y algunos, como Procopio en su Historia Secreta, afirman que fue prostituta y bailarina. Otras fuentes se limitan solo a informar de una serie de amantes de cada vez mayor posición hasta que captó la atención del joven Justiniano. Sea cual fuera su carrera antes de ese momento parece claro que la muchacha (se le calculan unos veintiún años) no tarda en pasar de amante a eminencia gris del futuro emperador.

Consejera principal de su marido le ayudará una y otra vez a sortear las trampas de ese nido de víboras que es la corte de Bizancio y logrará llevar al Imperio a, casi, su original e indiviso esplendor.

Uno de los momentos claves de esa vida en la que fue, en palabras del propio Justiniano, “compañera en todas las deliberaciones”, llegó con las revueltas de Niká. Esto fueron una serie de estallidos de rabia social alrededor de las facciones del Hipódromo que acabaron con la coronación de un Anti-Emperador. Y con Justiniano sitiado en el palacio imperial buscando la manera de huir a Asia y tratar de salvar la piel.

Y es en ese momento en que Teodora pronunció la frase que la hizo inmortal. Ante los altos funcionarios, generales y el propio emperador los avergonzó por su intención de huir y proclamó su intención de resistir en Constantinopla hasta la victoria o la muerte con la afirmación de que “El purpura es la mejor de las mortajas”. Al ver a la mujer envuelta en la toga purpura, el color reservado a la familia imperial, arengándole y escarneciéndole Justiniano recuperó el valor y bajo la instigación de Teodora la ciudad fue salvada por las leales tropas de Belisario.

Pero ¿y si aparte de una determinación de acero Teodora hubiera contado con un poderoso objeto feérico para apoyarla en ese momento clave? ¿Y si lo hubiera utilizado aun a sabiendas del terrible precio que pagaría por ello?

La Toga de Teodora

Apariencia y descripción: Una pieza de tela, aparentemente de la más fina lana, de corte semicircular y unos tres metros y medio de superficie. Está pensada para ser vestida como una toga muliebris la versión femenina de la vestimenta patricia (y utilizada solamente por actrices y prostitutas). Está teñida de forma perfecta, sin manchas ni variaciones de tono, en el purpura porphirium que es el símbolo de la dignidad imperial. Debe decirse que tras la destrucción de Constantinopla en 1204 nadie ha sido capaz de volver a fabricar este tinte al perderse los secretos de la cría del molusco murex que lo produce.

Una inspección más detenida de la tela revelará al observador que hay algo extraño en ella. La urdimbre es demasiado perfecta, el tinte demasiado brillante, el corte favorecedor sin importar quien la vista. En los años en los que fue custodiada por la Alianza de Thermakopolis algunos estudiosos afirmaron que la tela no había sido tejida por manos humanas si no por la misma Palas Atenea en su mítica competición de talento al telar contra Aracne.

Efectos: Algo de feérico ha de haber en este poderoso objeto mágico pues algunos de sus efectos responden a los especiales y caóticos parámetros de la magia solamente dominados por los Merinita. Es importante destacar que solamente mujeres pueden utilizar este objeto pues sus poderes parecen, como queriendo repetir la historia de la emperatriz Teodora, en funcionar solamente con gentes de sexo femenino. En el momento de anudar la toga todos los efectos se disparan y seguirán funcionando hasta que se cumpla la condición tabú: que la portadora se humille ante un varón.

Los efectos son:

  • Aura de autoridad (ReMe): el objetivo se siente poderosamente inclinado a obedecer a la portadora de la toga. Base 5 +1 Ocular +4 Duración “Hasta que” +10 usos ilimitados +10 para sumar 20 puntos de penetración, TOTAL 50
  • Máscara Imperial (MuIm): el objetivo se transformará poco a poco en la viva imagen de Teodora en el esplendor de su madurez: alta, de pelo castaño, ojos dorados y belleza regia. Base 5 +1 Toque +4 Duración “Hasta que”. TOTAL 30
  • Aura regia (MuIm): el objetivo parece más erguido, enérgico, autoritario y creíble. Base 3 +1 Toque +4 Duración “Hasta que” TOTAL 20
  • Todos los dones de la Emperatriz (CrMe): el objetivo se irá convirtiendo, a medida que lleve la capa, en una persona de mayor Presencia y Comunicación hasta ser el parangón de dichas Características. Al hacerlo pero irá viendo como en su mente los recuerdos se mezclan con lo que parecen ser recuerdos de la propia Teodora. Base 55 +1 Toque +4 Duración “Hasta que”. TOTAL 80, al ser dos características 160.
  • Destino trágico (Maldición): claro está que la toga no ofrece tan poderosos dones sin pedir nada a cambio. En el momento en que se vista por primera vez la toga empezará a tener sueños que indican que su muerte, trágica, se acerca inexorablemente y la atrapará en exactamente siete años. En dichos sueños, cada vez más lúcidos, lo que parece ser el fantasma de Teodora o la propia Atenea le advertirán de forma críptica sobre la naturaleza del peligro. Se recomienda que la troupe utilice esto como una versión negativa de la Virtud Mayor: Predestinado. Advertencias vacuas y ominosas como que la muerte llegará tras por ejemplo: “tres traiciones y un perdón”, “tocar las aguas de piedra de la ciudad de Constantino” u “oír tres veces cantar al gallo de plata” deberían irse plantando como semillas de la inevitable tragedia.

Material: Valor incalculable (20) y tamaño medio (x3) para un total de 60 peones para abrir

Notas de diseño: el director debería decidir si el objeto es de origen mágico o feérico según convenga a su saga. La mezcla de misterios Merinita (en cuanto parámetros que no deberían ser posibles) y Verditius (en cuanto a la maldición) que se combinan en el objeto podría decantar la balanza hacia cualquiera de las dos opciones. Dado el enorme valor que el tinte purpura tenía en la edad media (su valor por gramo superaba al oro) lo he asimilado a nivel de material a una piedra preciosa. Esto deja abundante espacio para acumular aun más efectos.

Ideas para Aventuras con la Toga de Teodora:

  • Un rumor empieza a recorrer el Tribunal de Thebas. Al parecer una muchacha ha aparecido en las tierras de Morea para arengar a las gentes del lugar a deponer al emperador (griego o latino según la época de la saga) y recuperar la gloria del “verdadero” Imperio Romano. Al parecer la muchacha es increíblemente convincente y su oratoria de una persuasión sobrenatural. Una hueste cada vez más numerosa no solo de campesinos si no también de soldados de fortuna y nobles menores la sigue y pasará, camino a Constantinopla, cerca de la Alianza de los personajes. ¿Deberán estos arriesgarse a investigar el asunto? ¿O deberían centrarse en proteger sus recursos del casi ejercito que va a pasar por sus tierras? ¿Y en el caso de que la muchacha envíe embajadores para reclamarlos a su causa? ¿O lo hagan emisarios venidos desde Bizancio?
  • Los magos, especialmente si son jóvenes y pobres o conocidos por su poco amor al Código, son contactados por una cábala de Verditius. Este grupo les ofrece su elección de entre un nutrido arsenal de tesoros mágicos a cambio de que, de forma discreta, asalten a un convoy que desde Constantinopla se dirige a Valnastium. Aunque afirman que lo que quieren recuperar es cierta correspondencia incriminatoria dejarán caer que si los jugadores pudieran recuperar una bagatela, una vieja toga, que al parecer perteneció al pater de uno de ellos los recompensarían por… el valor sentimental. ¿Se olerán los magi que hay gato encerrado? ¿Delataran a los Verditius? ¿Aceptarán el encargo? ¿O tratarán de dar su propio golpe?
  • Los Jerbiton de Thebas han tejido una amplia conspiración para restaurar el poder del Imperio de Oriente. Planean recuperar la toga de Teodora, que se cree perdida en un regio habitado por autómatas construidos conjuntamente por Atenea y Hefestos. Con ella coronarán a una nueva emperatriz, una aprendiz con el Don Gentil y amplias capacidades, para luego tomar el control del Imperio para devolverlo a la gloria. El plan no parece descabellado y los Jerbiton son capaces de demostrar con hechos y palabras que tiene las manos en muchas de las palancas de poder del Imperio. El riesgo es enorme pero las recompensas fabulosas ¿Participarán los jugadores en la rotura definitiva de Thebas con la Orden? ¿A quien denunciarán el plan si los conspiradores se extienden por multitud de Alianzas y Casas del Tribunal?

Olga de Kiev: la venganza de una hija del Norte

Olga de Kiev es un personaje en el que se mezclan la leyenda y la historia de forma aun más brumosa y compleja que en muchos otros personajes femeninos de la edad media. A la dificultad de supervivencia de las fuentes y su tendencia a la exageración se añade el hecho de que Olga de Kiev residió y reinó en la periferia de Europa: el pagano Rus. Pero a fuerza de voluntad, determinación y una buena pizca de crueldad Olga de Kiev logró dejar su marca en la historia. Una no llega a santa en dos iglesias, ortodoxa rusa y católica romana, o a ser considerada “la igual de los Apóstoles” sin ser una persona más que notable.

Sus orígenes son completamente desconocidos, basta señalar que las estimaciones sobre su nacimiento varían en casi veinte años, pero la historiografía actual suele señalar que nació y se crio entre los colonos escandinavos que ocuparon zonas próximas a Novgorod en la vertiente rusa del Golfo de Finlandia. Corría por lo tanto por las venas de Helga, la versión noruega de su nombre que utilizaba por entonces, la sangre de los paganos vikngr que se habían asentado en las tierras del Rus y servían como mercenarios a los belicosos príncipes de la zona.

Al parecer con solo quince años, alrededor del año 940, fue desposada con el príncipe Igor de Kiev. Este príncipe sería conocido en las fuentes del siglo XII en adelante como un ejemplo de nefasto gobernante. Al parecer era impulsivo, avaricioso y estúpido de tal manera que el Rus de Kiev (la consolidación de las tribus eslavas y los colonos nórdicos que cubrían partes de las actuales Ucrania y Rusia) estuvo a punto de sucumbir bajo su reinado.

Sean esas afirmaciones ciertas o no lo cierto es que para el 945 durante una visita a la tribu de los Drevlianos el príncipe Igor fue asesinado por sus propios súbditos. Quienes al parecer estaban hartos de sus desproporcionados tributos. Helga se encontró en la delicada posición de ver como los asesinos de su esposo buscaban imponerle un nuevo marido, obligarle a entregar a su hijo y heredero el infante Stanioslav y renunciar al poder.

Pero Helga no estaba dispuesta a dejarse humillar. Los Drevlianos y demás enemigos de la casa de Rurik esperaban encontrar a una viuda indefensa y pagaron cara su presunción.

Sus gestas en defensa de su honor y del trono de su hijo infante harían estremecer a más de uno. Banquetes que se tornan masacres, enemigos quemados vivos en el interior de una casa de baños o enterrados vivos son solo algunas de las cortesías con las que la Princesa de Kiev agradeció a sus enemigos su intención de mercadearla como una vaca.

Tras varios actos de espectacular venganza la pagana Olga viajó hasta Constantinopla donde fue bautizada con el nombre de Helena y abrazó una vida de piadosa misericordia dedicada a expandir el cristianismo por las tierras rusófonas mientras su hijo ascendía al trono. A su muerte en 969 la difusa confederación de tribus paganas que heredara de su inútil marido se había establecido como un estado medieval y germen de la Rusia Imperial.

A sabiendas de que su historia merece un post aparte solo señalar una de las más extrañas, y espectaculares, hazañas de Olga de Kiev. Al final de su guerra contra los Drevlianos los engaño para que le entregaran todas las palomas de la ciudad como tributo con el que sellar, en principio, la paz. Tras alejarse a un día de distancia con las aves hizo atar carbones ardientes a sus patas y liberarlas. Los pájaros regresaron a sus nidos en la ciudad de los Drevlianos y al hacerlo acabaron por pegarle fuego hasta los cimientos. Momento en el que Olga de Kiev entró en la ciudad y esclavizó o mató a todos los adultos supervivientes del horrible incendio.

Tras un lustro dedicado a otras técnicas de venganza mucho más mundanas ¿no es la historia de los pájaros en llamas sorprendentemente mágica? ¿Y si a cambio de la expansión de la Europa Cristiana hacia el norte y el este algún grupo de la Orden de Hermes le hubiera ofrecido su apoyo? ¿Quizás en forma de un poderoso artefacto mágico forjado para propiciar la apertura de un nuevo Tribunal? ¿Y quienes serían más capaces de tal jugada que los magos de Coeris?

El brasero de Helga Rurikskone

Apariencia y descripción: Un brasero de bronce de aproximadamente un metro con diez centímetros de altura, incluyendo el trípode sobre el que se asienta el pebetero. Cada una de las patas del trípode acaba en la figura de un cuervo con las alas abiertas que sujetan el cuenco del pebetero semiesférico.

Efecto: Una vez al día el brasero puede encenderse y, cuando los carbones estén al rojo vivo, arrojar un puñado de tierra del lugar que se quiera devastar. Al hacerlo las llamas crecerán de forma desmedida y tras exclamar “gi vinger til hevnen min!” (en noruego “¡dad alas a mi venganza!”) una bandada de un centenar de pájaros de fuego empezará a surgir de las llamaradas y emprender el vuelo.

Estos animales, claramente mágicos, parecen pequeñas aves compuestas por brillantes llamas que volarán por la ruta más directa hasta el lugar seleccionado, donde se posarán. Si aquellos quienes reciben la visita de los pájaros de fuego tienen la desgracia de vivir en lugares con abundante madera los devastadores incendios son inevitables.

Nivel del Efecto: Muto Animal con requisito de Creo, Rego e Ignem: Base 25 +1 Requisito +4 Sala +2 Solar. TOTAL 60

(Al ser un efecto de nivel superior a 50 pero que no incluye ningún parámetro propio de un ritual puede encantarse en un objeto).

Material: Metal (Base 5) Tamaño Medio (x3), 15 peones para abrir

Ideas para Aventuras con el Brasero de Olga de Kiev:

  • Tras años perdida y olvidada la localización del pebetero es redescubierta por un grupo de ambiciosos magos del Rihn. Recuperarlo requerirá viajar a los límites de Europa, pero hacerse con un objeto tan poderoso no solo será una señal de prestigio si no de legitimidad para crear un nuevo centro de poder en el linde de la Orden de Hermes. ¿Es una oportunidad para logar hacerse un lugar en el mundo? ¿O solo un viaje suicida al confín bárbaro del mapa?
  • Un ermitaño local tiene una aterradora visión: una nueva horda bárbara (los mongoles) se acerca inexorable para devastar las tierras del Rus. En sus sueños el predicador cree haber oído la voz de Santa Olga de Kiev indicándole como recuperar este destructivo artefacto. Pero este está guardado por el infame Koschei el Inmortal. ¿Se arriesgarán los magi con tal adversario? ¿Y si el ermitaño estuviera siendo manipulado no para fortalecer la defensa de Rusia si no para debilitarla?
  • Una liga de magi Jerbiton, exiliados en Paris tras la caída de Constantinopla, acuden los magos con una propuesta: investigar el rumor de que en el pasado los Tremere apoyaron a una olvidada princesa rusa en su cristianización del actual Tribunal de Novgorod. Si lograran demostrar esto, por ejemplo recuperando el poderoso artefacto que los Tremere entregaron, ¿no podría acusarse a la Casa de Coeris de haber hecho lo mismo con la Cuarta Cruzada? ¿Es esta una búsqueda de justicia o solo de infundada venganza?

Ingilberga: perdición y venganza

Las dos primeras mujeres de este post demostraron una gran fortaleza de carácter para sobreponerse a sus enemigos y a las dificultades que las acechaban y vieron como la mayoría de sus propósitos tenían éxito. En el caso de Ingilberga a pesar de su valor para enfrentarse a aquellos que querían humillarla y desposeerla al final sus esfuerzos fueron en vano.

Mucho menos conocida que las dos primeras Ingilberga tiene la suerte pero que, a causa de los problemas y trifulcas en las que se vio envuelta durante su vida, tenemos bien documentado su nacimiento e infancia. Sabemos por lo tanto que nació en el año 976 en el Condado de Besalú (situado en el Norte de la Catalunya Vieja) y que era hija del propio Conde de Besalú, uno de los magnates más poderosos del norte de la Península Ibérica.

Para su desgracia Ingilberga cargaba con un pesado estigma: era bastarda. Su padre, conocido por su carácter licencioso, dejó embarazada a una noble dama y se vio forzado a reconocer su paternidad. Acompañada siempre por la terrible fama de ser hija del deshonor, la lujuria y el pecado no es de extrañar que con solo diez años su padre la enviase como novicia a la poderosa abadía de Sant Joan de les Abadesses cerca de Ripoll (también en el norte de Catalunya).

Este monasterio había sido fundado unos 80 años antes por Emma de Barcelona, hija del fundador del Condado de Barcelona, antecesor de los reyes de Catalunya-Aragón y camarada del emperador de los francos: Guifré I (o Wilfredo). Emma de Barcelona lo había dotado con la totalidad de su dote y herencia paternas al declararse primera abadesa lo que aseguraba que el monasterio fuera excepcionalmente rico y poderoso. Su prestigio como destino de las hijas segundonas de la nobleza de la Marca Hispánica no hizo si no acrecentar aun más sus tierras y poderío.

Así pues cuando, probablemente gracias a la rica donación de su padre más que a su voluntad de optar por la vida consagrada, Ingilberga se convirtió en el 986 en la sexta abadesa el monasterio era una presa muy apetitosa para los rapaces nobles de la Catalunya Vieja. Y en el caso de Ingilberga el enemigo estaba muy próximo: su propio hermanastro (por vía paterna) Bernat I de Besalú. Este era un poderoso señor de la guerra que se distinguió en la Batalla de Torá en 1006 liderando la carga que destrozó la vanguardia sarracena o participando en la cruenta guerra civil del califato de Córdoba. No es de extrañar que cuando empezó su enfrentamiento con la abadesa en la década de 1010 ya se le conociera como “El Tallaferro” (o “Cortahierros” en catalán).

Y fue un enfrentamiento cruento el de los dos hermanos. Lleno de intrigas que culminaron con la denuncia en 1016 por Bernat de su hermanastra ante el mismo Papa de Roma. De poco le valieron a Ingilberga el apoyo y consejos de su tío, el Abad Oliba, y en 1017 fue condenada a ser privada de su dignidad eclesiástica, su monasterio disuelto y ella y sus hermanas exiliadas de Sant Joan de les Abadesses. ¿Y bajo que cargos? Pues el de llevar en el monasterio una vida licenciosa donde reinaba el pecado. De hecho, en el texto del decreto papal que la condenó se lee textualmente que era la “más impía, criminal y abominable de las meretrices de Venus”.

Aun así, logró que su tío el abad le diera refugio en la corte episcopal de Vic así como conservar amplias rentas. Y la satisfacción de que en el año 1020 su hermanastro Bernat I se ahogará ignominiosamente en un “fortuito” accidente en el Ródano. Ingilberga lo sobrevivía casi cuarenta años para morir a la venerable edad de setenta y nueve años en el 1055.

Pero ¿y si aplicamos el prisma de la Europa Mítica a la historia de Ingilberga? ¿Y si las acusaciones fueran completamente ciertas y la última abadesa de Sant Joan hubiese sido realmente una poderosa hechicera que participara de los poderes del Averno? Como puntilla a esta escalofriante posibilidad podemos añadir un último detalle. Aunque muchos no habrán oído nunca su nombre Ingilberga ha dejado una huella indeleble en el folklore catalán: su participación en el mito del Conde Arnau (la versión patria del mito de la Cacería Salvaje). Esta leyenda habla de un noble malvado, falso caballero, sanguinario y traidor que fue condenado a recorrer las noches de tormenta montado en un caballo que escupe fuego y acompañado de una jauría infernal. ¿Su mayor pecado? Seducir a la abadesa de Sant Joan.

Quizás la mayor estupidez de Bernat fue subestimar a su hermanastra.

El Negro Escapulario de Ingilberga de Besalú

Apariencia y descripción: se trata de un escapulario, una pequeña pieza de tela de forma cuadrada de unos diez centímetros de lado pintada por ambos lados y pensada para ser llevada colgando del cuello con una tira de tela. En este caso a primera vista parecería que la imagen pintada es la de San Juan evangelista, pero a la que uno se dedique a observar durante un buen rato las imágenes verá como poco a poco estas se transforman para revelar la horrenda y burlona faz de un diablo.

Efectos: El demonio Brerraral está atrapado en este escapulario. Se trata de un Señor de la Orden de los Cálices de Iniquidad quien comandó veintiséis legiones de diablos del Averno antes de que, demostrando una malevolencia y capacidad para el engaño superiores a la suyas, Ingilberga lo atase al escapulario. Sirvió a la abadesa durante casi cincuenta años y aquel quien lleve el escapulario recibirá los siguientes beneficios:

  • Resistencia mágica de nivel 30
  • Conversar con el propio Brerraral mientras se sujete el escapulario con las dos manos. El demonio está ampliamente versado en Intriga, Liderazgo y los maleficia (magia infernal) de la Psichomagia y la Fantasmagoria que permiten alterar las emociones, así como transformar la forma de sus objetivos o revelar secretos ocultos.
  • Capacidad para utilizar los poderes de Brerraral: Forma Humana (permite convertirse en la figura de otro humano por 0 puntos de poder), Obsesión Contagiosa (extiende de persona en persona una idea obsesiva al coste de 1 punto de poder por persona) y Lengua bífida de la serpiente (el objetivo cree una mentira por compleja que sea aunque el efecto desaparece cuando relata la mentira a otro, 3 puntos de poder)

Notas de diseño: Ingilberga era una poderosa diabolista que dominaba el arte goético de la Vinculación (ver RoP:Infernal). Mediante este podía forzar a espíritus y demonios a “atarse” a objetos físicos para poder disponer de su poder a su antojo. Aunque Brerraral aceptó la atadura en vida de Ingilberga, dado que eso le permitió hacer el mal ampliamente, su humor puede haber empeorado gravemente en los largos años desde entonces.

Ideas para Aventuras con el Escapulario Negro:

  • En el Tribunal Romano (o en cualquier Alianza próxima a una sede de un arzobispado) un grupo de magos adquieren inocentemente (¡y a buen precio!) un buen montón de resmas de pergamino con ánimo de hacerlas raspar y reutilizarlas. Parte de estos pergaminos contienen los detalles del proceso de Sant Joan de les Abadesses y los magos reconocen la pista de que en el convento se guardaban potentes secretos mágicos. ¿Reconocerán a distancia la macula de lo infernal? ¿O creerán que las monjas eran mujeres de ciencia hermética injustamente perseguidas? ¿Correrán el riesgo de viajar hasta Iberia para seguir la pista de ese tesoro de conocimiento?
  • La Alianza de los jugadores (idealmente situada en el norte de Catalunya o las zonas limítrofes del Pirineo aragonés) se ve atormentada por el espíritu del Conde Arnau. Este está dispuesto a redirigir sus terribles atenciones, o incluso colaborar con los personajes, hacia otro lado a cambio de un peculiar pago: una noche con Ingilberga. Afirmará que convertida en un fantasma infernal habita un terrífico regio infernal situado bajo las criptas de su antiguo monasterio. ¿Acudirán los magi a negociar con la diabolista? ¿Están suficientemente desesperados? ¿Qué podría pedir Ingilberga a cambio? O aun peor ¿Qué tentadores dones podría ofrecer?
  • Los aprendices de la Alianza empiezan a actuar de forma extraña: se escabullen fuera del aegis por la noche, cruzan miradas y notas crípticas y desatienden sus tareas. Pero a la vez parecen haber ganado en confianza y quien sabe si incluso desafío frente a sus maestros. Si los magos investigan quizás todo esté relacionado con la compra, a un mercader ambulante, de un viejo escapulario. ¿Qué ha prometido Brerraral a los aprendices? ¿Busca que rompan su prisión o sigue en el juego de corromper un nuevo centro de conocimiento? ¿Descubrirán los personajes lo que traman sus aprendices antes de tener un aquelarre dentro de su propia fortaleza? ¿Y que harán entonces?

5 Comments

  1. Espectacular reivindicación, maestro. Ciertamente las magae herméticas ibéricas están últimamente que lo petan, ¡y que siga así!

    Sobre el resto de la entrada, me quito el sombrero. Qué cantidad de información útil… La figura de Olga de Kiev siempre me ha parecido fascinante, a su lado Leonor de Aquitania sería una aficionada. La anécdota de las palomas da para partida sin casi ningún ajuste, la verdad. Yo añadiría al grupito a su “vecina” Tamara de Georgia, que también es una figura bastante interesante (y a la que sin duda se le podría encontrar algún objeto ad hoc). A la que no conocía era a Ingilberga, y mira que me cae cerca…

    Sobre la toga de Teodora, yo voto porque sea un objeto feérico. Así se justifica la presencia de alguna duración “ritual” en alguno de los efectos, ¿no?

    ¡Gracias por la entrada, es oro puro!

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  2. Por mi parte también tenía en mente que la Toga fuera feérico, especialmente pues retuerce de tal forma las normas sobre objetos que nunca vería razonable que la troupe autorizara que hubiera sido producido por manos mortales. Como curiosidad traté de encontrar si en la Quinta Edición había alguna referencia a objetos mágicos feéricos (como en el Grimorio del Mago en la Cuarta) pero no fui capaz de ello.

    Reconozco que Olga de Kiev siempre me ha parecido un personaje sacado de las sagas y en mi top 5 de personajes femeninos medievales que merecen aparecer en el blog (junto a Judith d’Evreux, Mathilde Fitzempress, Sybilla de Jerusalén y Urraca de León).

    En cuanto a la desdichada Ingilberga… ¿Como puede ser que uno de los coautores del nuevo manual de Iberia no tenga un conocimiento enciclopédico sobre la descendencia bastarda de toda la nobleza altomedieval de apenas un tercio del Tribunal? Ofendidisimo quedo XD

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  3. Muchas gracias por tu tu referencia al día de la mujer y también por el intento de paridad en tu noviembre hermético (fue de las primeras cosas que me llamó la atención al empezar a leerlo). Es una gran alegría ver que el púrpura (y no sólo el de Constantinopla) empieza a teñir Ars Magica en particular y el rol en general. Aun queda mucho camino, pero afortunadamente poco a poco y entre todos lo vamos caminando.

    Impresionantes los objetos mágicos.

    Un abrazo.

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